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Haymitch se fijó en la chica de pie cerca de la pared en el Capitolio con un aire aburrido, por lo que decidió presentarse. Se acercó a su lado y dijo con coquetería: “Hola, soy Haym-“
—Ahórratelo.—le interrumpió ella con la mirada en blanco.—No he venido aquí para socializar con chicos.
—Entonces, ¿por qué estás aquí?
—Como experimento social. Quiero ver cómo se desperdician los funcionarios del Capitolio. Como ves— ella bajó su voz a un susurro—…he saboteado el tazón del ponche.
Abrió y cerró la boca estúpidamente, sin saber qué decir. Finalmente encontró su voz y murmuró: “Una chica tras mi propio corazón.”
Ella sonrió por un segundo, sorprendida por su encanto y extendió la mano:
—Hola, soy Effie. Pero, probablemente, ya lo sabías.

Fuente: tributes-and-shadowhunters-oh-my | Follow me

UA: Cuando Katniss fue capturada en lugar de Peeta y Snow la usó para las noticias.

Estoy mirando el suelo. No quiero ver a segmento de Snow, no lo necesito. No va a ayudar a Katniss a salir con vida, y no va a acabar esta guerra, y no va a hacer ningún bien.
Pero, entonces, Haymitch está en mis narices, sacudiéndome.
—Es ella, Peeta.—dice con urgencia. Mis ojos se enfocan primero a él y luego a la pantalla y, en el momento que la veo, salto y camino hacia la pantalla.
Ella se ve tan débil, y éso me duele. Puedo ver los círculos oscuros debajo de sus ojos y sus costillas se asoman más de lo que deberían y y ella se estremece cada vez que trata de sentarse con la espalda recta. Mi mano tiembla al extenderla a acariciar la pantalla cuando aparece su rostro.
No quiero nada más que abrazarla en ése momento. Para protegerla de ésta rebelión que ella nunca quiso formar parte.
Para
mantenerla a salvo.

Snow está hablando pero no puedo procesar; lo único que puedo hacer es mirar a Katniss, y en cómo está apretando la mandíbula con desafío. Me hace sonreír un poco, sabiendo que no la han roto aún.
Y luego escucho:
—Tú…en el Trece…¡muertos por la mañana!
Sus ojos se ven salvajes y ella está agitada, pero casi puedo sentir sus ojos fijos en mi. No rompo el contacto, mi boca está abierta y oigo a Snow gritar ellos para que lo corten.
Pero no lo hacen. No lo bastante rápido, al menos. Porque todavía escucho su quejido de dolor y la sangre salpica el suelo.
Y luego
nada más que estática.

Fuente:panem-headcanons|Follow me:@heartlovesview 

¿La querías?”  te preguntó Katniss una noche. Tú maldijiste en voz baja por no esperar ésta pregunta tan pronto. Pronto, tomaste un sorbo de licor blanco que quema tu garganta, una quemadura familiar del que te habías vuelto inmune.  La chica te ha estado mirando diferente desde que te vio en los Juegos.
Tan sólo vio a un crío, aguantando sus manos empapadas de sangre de otro “sólo-un-crío" mientras la vida se le acababa.
Afeminadas manos delicadas que no deberían matar personas ni temblando como ella murió.Te tomaste tu tiempo para responder. Buscaste en el rostro de Katniss alguna señal de la chica que te atormentaba por mucho tiempo. Aún sigue atormentando pero ella no está ahí. 
Podrían tener la misma edad pero ellos no son iguales. Ninguno de ellos son iguales, año tras año cuando tú observabas a cada uno de ellos morir y mentirte a ti mismo diciéndote que su sangre no está en tus manos. 
Y sabes por qué está preguntando. Ella quiere saber si el chico Mellark será como tú algún día, consumido por el incansable e inexorable pasado. Si ella muere.
O si ella acabará en el mismo camino si vive. 
Y tu, por un momento, estás tentado en mentirle, también sabes que nunca antes le has librado de la verdad. Entonces, ¿por qué empezar ahora?
Sólo podía admitirlo después de que ella se había ido” 



Fuente: mr-schneebly

Un pequeño fanfic

Nuestro diente de león

La noticia parecía haberla congelado en el acto. Ésa palabra continuaba repitiéndose en el interior de su cráneo.
Pero tenía la prueba. El palito que sostenía en sus temblorosas manos era toda la prueba que necesitaba ver.
Embarazada.
Hubo un tiempo que ella se había quedado embarazada. Fue una estupidez que lo hiciera pero ella amaba tanto al hombre que era un acontecimiento imparable. Pero lo que había pasado durante las pocas semanas de afecto la había arruinado y ella juró que no volvería a amar otra vez. Y menos quedarse embarazada, había mucho en juego: perder a Haymitch como lo hizo con Séneca, así como perder éste bebé como había hecho con el anterior.
Un fuerte golpe la volvió a la realidad y se le cayó el test del embarazo al suelo, el impacto contra los azulejos contínuos la hicieron ponerse de pie otra vez.

Effie.Una voz llamó al otro lado de la puerta.¿Estás bien?

Effie no se había dado cuenta pero las lágrimas rodaban en sus mejillas.
Estaba feliz, sí, pero la duda que tenía en el fondo de su mente era suficiente para que se burlara de ella. ¿Qué pasa si tenía un aborto? ¿Qué pasaba si su otra mitad no quería tener hijos? ¿Qué pasaba si ella misma no quería tener hijos? 

Estoy bien.respondió, aunque tenía miedo de ponerse de pie ya que su cuerpo no podía dejar de temblar.En serio, ahora mismo salgo.finalizó, más para ella misma que respondiendo a la pregunta de Haymitch.

Normalmente, Effie oye el chasquido suave de los zapatos de su amante por el contacto del suelo de madera mientras se aleja, reconfortado por sus palabras pero hoy era diferente. Había una atmósfera importante que rodeaba a ambos, separados por una pared.

Sé cuando estás bien, Effie.replicó Haymitch, finalmente.

Effie levantó la mirada de sus manos entrelazadas a la puerta donde ella sabía que detrás estaba Haymitch. Su respiración no era regular, teniendo en cuenta su personalidad de ordenada, estaba fuera de su carácter. Por eso fue llamada. ¿Con qué frecuencia algo precioso es concedido a alguien indigna como ella?
Mirando hacia adelante, Effie tomó el test de embarazo, devolviéndolo al lado, cerca del lavadero. Se levantó, determinada a dejarse llevar y ser feliz. 
Antes de llegar a la puerta, se detuvo a dos palmos, apoyando su frente contra la obertura de madera. No podía hacerlo. Ella no podía terminar con Haymitch, le necesitaba y eso le disgustaba. Las lágrimas continuaban deslizándose entre sus párpados cerrados. Lágrimas de felicidad, sí, pero el miedo de decirle a Haymitch tensó su cuerpo y le incrementó el temor aún más.

Effiesusurró la voz, otra vez.

Inhalando, ella tomó una breve pausa para tener coraje. Eliminando un palmo contra la puerta del baño, Effie reemplazó su mano en el picaporte y aplicó una suave presión hasta que la puerta se abrió, sólo una obertura para revelar una figura de pie, esperando, sus brazos cruzados sobre su pecho. Los ojos del hombre desviaron desde el suelo hasta el rostro de Effie tan pronto como ella había salido de su refugio.

¿Qué pasa, cariño?inquirió acercándose.

Effie no podía responder de forma coherente. Quería llorar, quería reír, quería besarlo, no quería dejarlo escapar nunca, pero todo se redujo en un débil llanto, entre una risa y un sollozo tan pronto como estaba en los brazos de Haymitch.

No pasa nada.jadeó, finalmente.

Entonces, ¿por qué estás llorando?

Effie envolvió sus brazos alrededor de los hombros de Haymitch y lo abrazó con más fuerza, descansando su cabeza en su pecho, escuchando el latido de su corazón, a través de su oído izquierdo presionando contra él, dándose cuenta al instante de que ahora mismo habían tres personas en la habitación. El gozo de ésa idea la sofocó por un segundo antes de que ella recuperara la compostura y arrancó el nivel enfocando la mirada en Haymitch.
Effie podría decirle que no creía en sus respuestas. Ella no estaba bien, de hecho, estaba en la luna, sin embargo, traducir su alegría en palabras era más difícil de lo que pensaba.

Haymitchempezó. Su voz apenas era un susurroDame tus manos.

Haymitch la miró vacilante por el comportamiento de su pareja pero después de un momento, Effie rodeó sus delgados dedos alrededor de las muñecas de él, tiró de ellas y las colocó encima de su vientre.
Al principio, Haymitch no comprendía lo que Effie  intentaba decir pero a medida que caían las lágrimas en su mejilla y su pequeña sonrisa se transformó en una radiante se dio cuenta de que lo que estaba haciendo no tenía sentido.  

No.musitó mientras una sonrisa aparecía en su cara.¡No!

Effie le obsequió una risa divertida y aliviada cuando Haymitch la atrajo a su pecho, la levantó del suelo y giró con ella hasta que los dos chocaron con la pared de enfrente, ella aterrizando encima de Haymitch.

Nuestro bebésusurró Effie tan suavemente que Haymitch tuvo que pellizcarse para darse cuenta de que era real.

Haymitch acarició la mejilla de su novia y sonrió pacíficamente.

Nuestro diente de león.añadió, de acuerdo.

Y era verdad, porque su bebé ofrecía esperanza después de ésas terribles circunstancias. Su bebé podría crecer sin miedo. Y su bebé era el comienzo de un futuro brillante el cual Effie y Haymitch sólo podrían haberlo soñado antes.

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Fuente del texto: mockingjayfanfiction

Fuente de la foto: handicats