J

Después de la rebelión, Effie dejó de trabajar para el Capitolio.
Buscando un lugar para quedarse, ella fue a Haymitch con la esperanza que él le encontraría un lugar.
Cuando ella llegó a la puerta de su casa, él estaba, obviamente, borracho. Ella le preguntó si había algún lugar donde ella pudiera quedarse, a lo que él dijo: “Siempre puedes quedarte conmigo”. Entonces, pensando que no tenía otras alternativas, ella aceptó.
Vivieron juntos durante unos meses. Effie ayudando a Haymitch a través de todos sus problemas, las implacables pesadillas y visiones de las que a menudo lo instaba a beber hasta que no podía sentir.
Una noche, las pesadillas se pusieron tan mal que le rogó a Effie a quedarse con él. Ella aceptó en silencio y se deslizó en su cama, abrazándolo hasta que él se durmió. 
Él se volvió más fuerte gracias a ella. Logró dejar de beber, los sueños comenzaron a marchitarse e, incluso, empezaba a sonreír, reír y hacer bromas. Él visitó a Peeta y Katniss en el nacimiento de su primer hijo y se enamoró de él, le abrazaba y jugaba con él todo el tiempo.  
Dos años después de que Effie se mudara, Haymitch y Effie estaban cenando, riendo sobre algo que había sucedido en ése día cuando Haymitch se detuvo de repente y le dijo: 
—Effie, nunca me dejes. 
Ella se sorprendió pero luego estrechó su mano con la de él, por encima de la mesa, dándole un suave apretón y ella le dijo:
— Nunca.


Fuente: fishingforsecrets        Follow me:@heartlovesview